Ring Doméstico

2019-2021

El conocido lema feminista Lo personal es político es la premisa de este proyecto instalativo, en el que las fronteras entre lo público y lo privado se diluyen. Cartografío el territorio a través del cuerpo, que se convierte en lugar sobre el que impactan las batallas cotidianas y sobre el que se expresan los conflictos del espacio colectivo.

Ring Doméstico surge a partir de un autorretrato realizado en 2019 y se articula en torno a un mono de trabajo intervenido —perteneciente a mi padre— como eje autobiográfico y simbólico. La pieza enlaza memoria personal, tradición obrera y conciencia feminista, integrando bordados que rinden homenaje a las mujeres de la Revolución Rusa y al movimiento obrero, en diálogo con el proyecto instalativo previo Prodezodezhda, inspirado en los diseños textiles de Varvara Stepanova y Lyubov Popova.

Autorretrato. 2019. Lápiz y acuarela sobre papel. 100×70

Los dibujos y retratos que conforman la serie representan escenas cotidianas desde una actitud combativa, donde confluyen la experiencia del espacio doméstico y el rol de mujer trabajadora, madre y artista. La presencia de los guantes y el saco de boxeo —este último como pieza de transición entre dos etapas vitales y creativas— refuerza la idea de resistencia, empoderamiento y vigilancia constante ante la fragilidad de los derechos conquistados.

La proyección de diapositivas amplía este marco al trazar un recorrido por distintos proyectos, como Inercias (2017), donde se abordan las cargas impuestas y autoimpuestas que generan estados de parálisis, explorando la tensión entre fragilidad y resistencia. Los textos, tomados de las pancartas y pintadas del paisaje de La Cuenca Minera del Nalón, ponen de manifiesto la persistencia de las estructuras patriarcales frente a los dibujos de la serie Acción que proponen una respuesta crítica frente a los viejos y nuevos mecanismos de opresión.

 

The well-known feminist slogan The personal is political is the premise of this installation project, in which the boundaries between the public and the private are blurred. I map the territory through the body, which becomes a place where daily battles are fought and the conflicts of the collective space are expressed.

Domestic Ring arises from a self-portrait made in 2019 and is articulated around a pair of work overalls—belonging to my father—as an autobiographical and symbolic axis. The piece links personal memory, working-class tradition and feminist consciousness, integrating embroidery that pays tribute to the women of the Russian Revolution and the labour movement, in dialogue with the previous installation project Prodezodezhda, inspired by the textile designs of Varvara Stepanova and Lyubov Popova.

No pienso recoger los platos rotos. 2020. Acuarela y lápiz sobre papel. 70×100 cada uno
Tríptico House Work. Everything, Everywhere. My Way. Acuarela y lápiz sobre papel. 42×29,7 cada uno
Vista general de la instalación. Monos bordados, patrones, saco de boxeo, proyección de diapositivas sobre vajilla

 

The drawings and portraits that make up the series depict everyday scenes from a combative perspective, where the experience of domestic space and the role of working woman, mother and artist converge. The presence of gloves and a punching bag—the latter as a transitional piece between two vital and creative stages—reinforces the idea of resistance, empowerment and constant vigilance in the face of the fragility of hard-won rights.

The slide show expands this framework by tracing a journey through different projects, such as Inertia (2017), which addresses the imposed and self-imposed burdens that generate states of paralysis, exploring the tension between fragility and resistance. The texts, taken from banners and graffiti in the landscape of La Cuenca Minera del Nalón, highlight the persistence of patriarchal structures, whereas the drawings in the Action series, which offer a critical response to old and new mechanisms of oppression.